miércoles, 17 de octubre de 2012

LA ACTUALIZACION DE LA POLITICA MIGRATORIA CUBANA

El término “actualización” se ha puesto de moda en el discurso político cubano como antítesis de reforma, restructuración, de cambio sistémico, profundo. Y de nuevo se ha hecho honor al uso del vocablo con las modificaciones introducidas en la política migratoria cubana.
 
Ciertamente se ha flexibilizado la política migratoria: se otorgó flexibilidad a los cubanos residentes en la isla a viajar al exterior, lo cual es positivo, pero manteniéndose las restricciones de siempre para los profesionales y técnicos. Nada cambió tampoco para los cubanos residentes en el exterior quienes tienen que seguir sometiéndose a la concesión de un permiso y a las abusivas cargas financieras asociadas a los trámites para visitar su país de origen.
 
En esencia, la nueva política migratoria no resolvió el problema de fondo: reconocer el derecho de todo ciudadano a entrar y a salir de su país y residir fuera de forma permanente o temporal por el tiempo que estimen.
 
El editorial del periódico Granma justificó la persistencia de las restricciones a viajar de los profesionales y técnicos por la política de “robo de cerebros” que alienta Washington con al Ley de Ajuste Cubano y otras disposiciones administrativas colaterales como el programa especial de visas a profesionales de la salud cubanos.
 
Es cierto que esa ley y demás disposiciones migratorias son excepcionales y facilitan la emigración e inserción de los cubanos en la sociedad norteamericana, pero no es la razón por la cual cientos de miles hayan abandonado su patria y otros sueñan con hacerlo. Porque países como España, República Dominicana, México y otros no tienen políticas migratorias concesionales para los cubanos y hoy en día son plazas receptoras de importantes flujos de ciudadanos de la isla que han ido en aumento desde los años 90. Por lo que las razones que impulsan a muchos “cerebros” de Cuba a emigrar hay que encontrarlas en el interior de la sociedad cubana, en lo que el proyecto socialista fue incapaz de ofrecerles y garantizarles.
 
Hay otro pasaje del editorial que es realmente insultante cuando plantea que “la política migratoria de Cuba, a lo largo de todos estos años de Revolución, se ha basado en el reconocimiento del derecho de los ciudadanos a viajar, a emigrar o residir en el extranjero.” Durante todos sus años la Revolución lo que ha hecho es penalizar el deseo de emigrar con la confiscación de propiedades, la retención en territorio cubano de hijos menores y otros familiares y la obligación de pagar onerosos costos por todos los trámites migratorios tanto para salir como para visitar la isla.
 
También se pretendió justificar el que los cambios no fueran más abarcadores por la hostilidad norteamericana hacia la isla. Hay muchas formas de defenderse de la hostilidad del poderoso vecino del norte, pero jamás puede ser violando el derecho universal a viajar y a decidir con entera libertad donde vivir.

jueves, 29 de marzo de 2012

LA INCOMODA POSICION DE LA IGLESIA CATOLICA

Muchos reclaman a la Iglesia Católica el que no use la luna de miel que está disfrutando con el gobierno cubano para que sea contundente en sus exigencias de libertad y de respeto por los derechos humanos para su pueblo. Incluso, algunos han criticado al Papa Benedicto XVI por no haber sacado un minuto de su apretada agenda en Cuba para escuchar a una representante de las Damas de Blanco o por no haberse reunido con otros grupos de la disidencia.

La Iglesia Católica y su cabeza dirigente, el Vaticano, no ha sobrevivido a siglos de convulsiones y tensiones, a una erosión de sus bases de feligreses y no ha llegado al Siglo XXI como un poder que todavía es capaz de movilizar a millones de personas a nivel mundial, a base de exabruptos y decisiones pasionales. Ella ha sabido ajustarse a las coyunturas y momentos históricos, cediendo cuando es aconsejable ceder, siendo implacable cuando las circunstancias lo aconsejan; negociando políticamente con otros poderes cuando no queda otra alternativa. Es así que no le “tembló la mano” cuando aplicó la Inquisición, actúo como el avestruz frente a los horrendos crímenes del nazismo durante la Segunda Guerra Mundial y supo sortear la tormenta creada por las acusaciones de pedofilia de sacerdotes en varios países. En Cuba, la actuación de la Iglesia Católica no ha sido una excepción.

Hay una realidad incuestionable: la Iglesia Católica ha ganado un espacio en la isla que no lo ha ganado la disidencia interna. Ha jugado un papel de apoyo social con acciones dirigidas a mitigar las necesidades materiales de sectores del pueblo, pero lo más importante es que ha acogido a miles de cubanos que perdieron su norte ideológico y que han sido presa de la desesperanza y los ha recibido con un mensaje de paz y de tranquilidad, en un ambiente de tolerancia y conciliación. No es la religión que más seguidores tiene en Cuba, pero cada día está sumando más.

La visita de Benedicto XVI a la Mayor de las Antillas tenía el claro propósito de refrendar la actuación de la institución en el país y buscar mayores espacios para ella y de alguna forma dejar plasmada también las posiciones políticas de su eminencia y del Vaticano en relación a la situación en la isla. Para lograr estos propósitos no podría lanzarse como un ariete contra sus anfitriones. Es así que ignoró a los disidentes, pero envió mensajes políticos sutiles y claros cuando clamó por más libertad, más apertura y más espacio para la iglesia y cuando desarrolló un discurso incluyente de todos los cubanos. A la misma vez fue enfático cuando manifestó, en su viaje a México, que la ideología marxista no tiene futuro en Cuba.

La posición de cautela y a veces ambivalentes de la Iglesia Católica con relación a Cuba le ha generado detractores, pero es un costo que tiene que pagar por la posición incómoda que ella misma ha adoptado para poder lograr, en esa nación caribeña, sus objetivos milenarios y globales.

miércoles, 22 de febrero de 2012

CRONICAS DE UN VIAJE A CUBA (CUARTA PARTE)

Algo que se puede apreciar a primera vista durante una visita a Cuba es que el dinero está circulando en la capital. Se puede apreciar en las largas colas en las casas de cambio, en las tiendas llena de gente, en el uso masivo de los medios de transporte alternativos a las guaguas (nada baratos por cierto), en la magnitud de la inversión y decoración de muchos negocios privados y en el nivel de remodelación de muchas viviendas. Quizás, la fecha en que viajé (navidad y fin de año) ayudó a magnificar esa realidad, pero no a crearla.

Y este incremento en la circulación del dinero debido a la expansión del mercado ha incentivado la expectativa a consumir de la población y le ha planteado una nueva perspectiva en relación a su vida cotidiana. Varias personas con las que converse me explicaban que ahora tienen que planificar el gasto y la solución de sus problemas en el hogar y recordaba que anteriormente no había la posibilidad de planificar porque no había donde gastar o invertir. Y es que mientras que antes de 1990 no había una oferta apreciable de bienes y servicios donde canalizar el dinero acumulado, más allá de lo distribuido por la libreta de racionamiento, ahora el dolor de cabeza es que el dinero no alcanza para satisfacer todas las necesidades acumuladas.

El incremento de las expectativas a consumir y la realización de esa expectativa se canalizan en diversas vertientes: el consumo necesario, dirigido a satisfacer las necesidades apremiantes y normales de cualquier ser humano y el consumo suntuario, vinculado a determinados gustos y preferencias. El aumento del consumo ha llamado la atención de diversas firmas internacionales como L’Oreal, Christian Dior, Azzaro y otras que han abierto o están en planes de abrir tiendas en la isla.

Pero esta nueva realidad que se está abriendo paso en la capital cubana no nos debe crear el espejismo de que todos participan por igual en la captación del dinero circulante o en el disfrute de un alto consumo. Los grandes beneficiarios con la nueva apertura del mercado son básicamente los campesinos y vendedores del mercado negro que ya habían acumulado importantes sumas monetarias desde antes del Período Especial y aquellos con conexiones de familiares en el extranjero y que reciben remesas, las cuales en porciones crecientes se están canalizando como capital de inversión.

Aquellos que no pertenecen a los tres grupos mencionados y que dependen de su salario o pensión para vivir, no pueden participar de la misma manera de las nuevas expectativas de consumo que se han abierto en el país. Y los niveles de desigualdad también son identificables territorialmente, ya que, según me contaron, la oferta de bienes y servicios en la capital es mucho más abundante y diversa que en el resto de las provincias.

Donde se puede observar más claramente el nivel de desigualdad que se va abriendo paso en el país es en el estado de las viviendas. Es común ver en medio de cuadras de edificaciones en un estado deplorable una que otra remodelada y pintada, como oasis en medio del desierto del abandono.

lunes, 6 de febrero de 2012

CRONICAS DE UN VIAJE A CUBA (TERCERA PARTE)

Disfruto de la misma pasión que la mayoría de los cubanos: la pasión por la pelota. Y siendo consecuente con ella, me fui hasta el estadio Latinoamericano a ver un juego del equipo que he seguido históricamente: los Industriales. Los Industriales, por ser uno de los equipos que representa la capital y el máximo ganador de torneos nacionales, levanta sentimientos encontrados en la población cubana: para los habaneros es el equipo a amar, para el resto de la isla, es el equipo a derrotar. Es algo así como el equivalente cubano de los Yankees de New York.

El furor que levanta los Industriales en la capital es indescriptible. Por eso es comprensible la apoteosis vivida en la ciudad hace dos años cuando el equipo se llevó el cetro nacional, contra todos los pronósticos, y la tristeza el año pasado cuando el equipo ni tan siquiera clasificó para los play off.

Y esa fanaticada y su fanatismo por el equipo azul los encontré renovados en mi viaje a la isla. Los encontré en la peña beisbolera que se forma cada día en el Parque Central y donde, por cierto, se mantienen bien informados de las faenas de los cubanos que juegan en las Grandes Ligas. Los encontré también en el estadio, donde pude apreciar una importante presencia femenina exteriorizando entusiasmo y energía a la par del resto del público por cada buena jugada de un jugador industrialista. Pero el más elocuente ejemplo del vibrante apego a los Leones de la Capital (así se denomina al equipo Industriales) lo vi en un edificio de viviendas ubicado detrás del jardín izquierdo que lo pintaron con los colores y el logotipo del equipo.

Me agradó mucho ver a un estadio Latinoamericano muy bien mantenido, con una actividad comercial similar a la que encuentras en las calles de La Habana y con room service, lo cual te permite ahora comer y beber sin tener que abandonar tu asiento. También me agradó ver una estatua con la figura de Armandito el Tintorero colocada en el sitio donde siempre se sentaba, a manera de un homenaje permanente a ese industrialista de pura sepa que iba a cada juego a arengar a su equipo y que arrastraba a todo el estadio detrás de sus vítores y gritos.

Pero el fanatismo tiene también sus manifestaciones negativas y pude observar como elementos del público la emprendían contra los jugadores contrarios con insultos y burlas, que nada aporta a la pasión y belleza del juego. Son manifestaciones que expresan importantes lagunas en la educación formal y social de sectores del pueblo capitalino.

Pero lamentablemente, esas actitudes no son productos solamente de las exaltaciones que levanta un juego de pelota. Las pude ver en otras facetas de la vida cotidiana del habanero: en las guaguas, cuando vi a varias personas no pagar el pasaje y cuando el conductor les llamaba la atención respondían virulentamente o en las calles cuando vi a varios hombres caminar sin camisa, como si estuvieran en la playa, o cuando fui testigo del sacrificio y limpieza de un lechón en medio de una calle del Vedado, entre otros ejemplos.

martes, 24 de enero de 2012

CRONICAS DE UN VIAJE A CUBA (SEGUNDA PARTE)

En La Habana ya se identifican claramente dos mundos: el sector privado y el sector estatal. En ambos incursioné y pude obtener una visión de sus principales características.

El sector privado está integrado por el cuentapropista y la emergente pequeña empresa. Es aún minoritario pero en franca expansión y está jugando un importante papel en hacer más llevadera la cotidianidad de los habaneros. Los sectores donde a simple vista se observa que han tenido una significativa penetración han sido en la gastronomía, la transportación, en la venta de productos agropecuarios y de productos misceláneos (los llamados merolicos).

Es en el sector gastronómico donde se observa la mayor presencia del sector privado, con restaurantes, cafeterías y otros puntos de venta de comidas y bebidas. Junto con la presencia también de establecimientos estatales, hoy en día la capital cuenta con una variada y extensa red gastronómica para todos los gustos y bolsillos y con diferentes niveles de oferta y calidad. Te puedes encontrar desde un cafetería donde te venden un disco volador cuyo contenido tienes que descubrirlo con la ayuda de una lupa, pero que su precio es de $1 peso cubano, hasta una paladar donde la comida para dos personas te puede salir cercana o superior a $30 CUC (pesos convertibles). Lo cierto es que hoy en día en La Habana no tienes que caminar gran cantidad de cuadras para saciar la sed o el apetito.

El desarrollo de las paladares es uno de los aspectos que más me llamó la atención. Ya no son aquellos restaurantes de los años 90 cuyo interés básico era lucrar a partir de las necesidades alimentarias del cubano común. Ahora tratan de proyectarse como empresas competitivas y altamente profesionales y en la que sus dueños han invertido cuantiosos recursos en el mobiliario, en la decoración y ambientación, en el mercadeo, en la vestimenta de los camareros y en ofrecer una amplia variedad de platos y bebidas. Visité varias y en todas pude disfrutar de la alta calidad de la comida y del servicio prestado. Pero los relativamente altos precios de los productos que ofrecen las hace virtualmente prohibitivas para “los cubanos de a pie”. En la práctica, están dirigidas a funcionar dentro del mercado de los turistas o de aquellos cubanos con acceso regular a las divisas.

El servicio de transporte colectivo a través de las guaguas sigue siendo tan deficiente como siempre, pero las opciones de trasportación se han ampliado con la presencia de bici-taxis, coco - taxis y sobre todo de los boteros, taxis privados constituidos fundamentalmente por la “prehistoria” automovilística cubana a los que se han sumado algunos autos de la era soviética. Estos taxis se mueven solamente por las principales avenidas de la ciudad en rutas lineales, recogiendo clientes en su trayectoria y su costo oscila entre $10 y $ 20 pesos cubanos en dependencia del destino del usuario. La cantidad que circula cada día es realmente apreciable.

Montarse en estos autos constituye una experiencia singular. Muchos de ellos ya no tienen ni el panel con los instrumentos de medición y sus choferes tienen que calcular a ojo la gasolina que les queda en el tanque, pero se mueven y prestan un servicio invaluable a la transportación de los habaneros. Es interesante ver que la mayoría de los boteros son jóvenes que rentan los autos a sus dueños por una suma que puede oscilar entre $800 y $1000 pesos cubanos diarios.

A pesar de la anunciada reducción de la plantilla estatal, ese sector sigue siendo la principal fuente de empleo, por lo que continúa marcando la tendencia en las prácticas y cultura laboral del país. Es preocupante ver como las calles de la capital están llenas de gente en días y horarios laborales, como si fuera un domingo y cuando visitas las oficinas estatales para recabar un servicio te tropiezas con la ineficiencia, la lentitud, el desgano y el poco empeño por brindar dicho servicio con la calidad que el usuario requiere. Tengo que reconocer que hay empleados estatales que son diligentes en su trabajo y asumen sus tareas laborales con orgullo, pero hay otros que para lograr que cumplan con su deber hay que motivarlos con un empujoncito monetario o en especie.

Por fortuna, el sector privado está tratando de dejar atrás las tendencias negativas que emanan del área estatal, porque se están dando cuenta que el mercado les hace pagar muy caro tales prácticas y hábitos. Este sector tiene aún mucho que aprender y mejorar, pero ya está demostrando que es el embrión de una nueva cultura laboral y de gestión en el país, caracterizada por la creatividad, el empeño y la eficiencia.

lunes, 16 de enero de 2012

CRONICAS DE UN VIAJE A CUBA (PRIMERA PARTE)

Después de varios años de ausencia regresé a Cuba. Regresé a la Cuba post VI Congreso del Partido y en víspera del 53 Aniversario del Triunfo de la Revolución. Aunque fue un viaje estrictamente familiar, no me pude resistir a la tentación de observar el desenvolvimiento de la cotidianidad de los cubanos (para ser más preciso, de los habaneros) con los ojos de un estudioso de la isla.

Llegué para pasar la Navidad y el advenimiento del nuevo año llevando conmigo los recuerdos acumulados desde mi infancia de las celebraciones de esas fechas en la Cuba que me tocó vivir (la socialista).

Recuerdo que la época navideña que viví en la isla estuvo marcada por el racionamiento de los productos, por lo que turrones, manzanas y uvas aparecían en las mesas en cantidades bien limitadas en la cena de Noche Buena. Lo demás (algún pernil, vianda, congrí) dependía de las posibilidades de cada familia. Lo mismo ocurría con los adornos y luminarias típicas de la temporada. Como el Estado no garantizaba la venta de esos artículos, el montar un arbolito o adornar la casa con objetos alegóricos a la fecha dependía de los ornamentos que cada familia fue capaz de guardar de años anteriores.

Las mayores energías festivas se guardaban para festejar la llegada del nuevo año, aunque siempre matizada con el significado político de representar también un nuevo aniversario del triunfo de la Revolución.

Para los niños, el plato fuerte de todas las celebraciones lo constituía el Día de los Reyes Magos. A pesar de que los juguetes estaban también normados por la libreta de racionamiento, se disfrutaba de toda la fantasía del viaje y llegada de los Magos del Oriente guiados por la Estrella de Belén. Por eso me dolió la suspensión de la celebración de las festividades a partir del año 1970, a pesar de que para entonces, por el límite de edad establecido, ya no me tocaba el juguete básico y los dos no básicos.

En esta visita vi un renovado espíritu por celebrar las navidades y el fin de año. Aunque en las tiendas estatales no había una oferta especial de productos para la ocasión, pude observar el esfuerzo de algunas familias por comprar lo necesario o posible para tener una cena en Noche Buena o celebrar el nuevo año. Al igual que los años 60, la oferta de productos puede limitar la capacidad de celebración de las familias cubanas, pero a diferencia de aquella época, el Estado utiliza al mercado para establecer la restricción, ya sea a través de la disponibilidad o por el nivel de precios de los productos a la venta. Vine a ver un poco de turrones en una de las tiendas en la mañana del 24 de diciembre y nada de manzanas o uvas, sin embargo, pude adquirir las manzanas de procedencia canadiense a $0.40 CUC cada una de un vendedor ambulante en la Calle Obispo ante la mirada tolerante de dos policías.

Sin embargo, no vi ambiente para celebrar el Día de los Reyes. Apenas encontré juguetes en las tiendas habaneras. Ese motivo de fantasía infantil continúa perdido en Cuba.

Más allá de la connotación religiosa de la celebración de la Navidad, la misma es una fiesta de la espiritualidad. Es una temporada donde se debe resaltar el amor, la esperanza, la amistad, la solidaridad; es una época para compartir entre amistades y para reforzar los lazos familiares, que son valores que trasciende cualquier ideología. Mientras que en otros países se ha desvirtuado el verdadero sentido que debe tener la Navidad al primar el consumismo desenfrenado expresado en el deseo de regalar por encima de los valores espirituales que se deben fomentar, en Cuba, dada la escasez de recursos existentes y las posibilidades dispares de cada miembro de la sociedad, no hay condiciones aún para que ese consumismo imponga su hegemonía y es por tanto un buen momento para fomentar los valores ya mencionados.

No he visto que el liderazgo cubano quiera asumir ese mensaje, sin embargo, quien lo está asumiendo es la iglesia católica y lo pude apreciar en diversas actividades en que participé durante mi estancia en la isla.

martes, 20 de diciembre de 2011

NADA SORPRENDENTE LA NOTICIA

Esta semana el periódico El Nuevo Día de Puerto Rico publicó un reportaje a dos páginas sobre la posibilidad de que los vuelos directos entre Puerto Rico y Cuba se cancelen o se dejen solamente por temporadas debido a la pobre demanda que han tenido. Algunos de los entrevistados para el reportaje alegaron como factor los precios poco competitivos de los mismos, lo cual, en nuestra opinión, es un elemento agravante a la causa principal: dada las restricciones vigentes por parte de Estados Unidos, Puerto Rico no constituye un mercado vigoroso para sostener con cierta regularidad vuelos directos hacia la Mayor de las Antillas.

El reportaje señala también que esta situación no la ha confrontado solamente Puerto Rico y que compañías encargadas de organizar vuelos desde plazas como Atlanta y New York están valorando la reducción o cancelación de los mismos.

Esta información no nos sorprende, ya que en estas mismas páginas del blog habíamos advertido sobre tal posibilidad ante la excesiva euforia reflejada en los medios noticiosos por el anuncio de la compañía C&T Charters de sus planes de iniciar vuelos entre San Juan y Cuba con una frecuencia de dos semanales. Al anuncio de C&T Charters se unieron otras dos compañías que también se quisieron posesionar del mercado puertorriqueño. Como dice el viejo proverbio popular: “muchos inquilinos para tan poco espacio”.

Al respecto, en semanas anteriores señalé lo siguiente: “Las medidas liberalizadoras implementadas por el gobierno de Obama permiten ampliar el número de ciudadanos norteamericanos que pueden visitar Cuba pero bajo ciertas condiciones, manteniéndose totalmente restringidos los viajes para propósitos puramente vacacionales. Los más beneficiados con la nueva política del gobierno de Estados Unidos son los cubanos-americanos que si pueden viajar sin restricciones a Cuba, pero con los años, esta comunidad en Puerto Rico ha ido disminuyendo.”

Hay algo que no podemos ignorar: en un escenario del levantamiento total de las restricciones a los viajes a Cuba por parte de ciudadanos norteamericanos, Puerto Rico representaría un mercado de viajeros con un alto potencial, pero en las condiciones actuales jamás pensar que podría ser un nuevo Miami como quizás pensaron las compañías que decidieron organizar los vuelos.

Otra dimensión de esta experiencia trasciende el hecho cubano y entra en el campo de lo puramente empresarial. ¿En cuales informaciones o estudios se basaron las compañías organizadoras de los vuelos charters desde Puerto Rico para proponerse objetivos tan ambiciosos y justificar la inversión de recursos para alcanzarlos?. Pienso que la forma en que esas compañías trataron de controlar el mercado puertorriqueño es expresión de un modelo de hacer negocios que no es digno de imitar, pero ello implicaría otro análisis.

lunes, 14 de noviembre de 2011

LAS NUEVAS REGULACIONES SOBRE LA VIVIENDA

Con la autorización a la donación y compraventa de viviendas en Cuba se colocó al mercado como un actor protagónico en la redistribución de ese activo tan sensible social y económicamente. En mi apreciación, es la medida más liberalizadora que se ha adoptado en la isla en los últimos años.


Los alcances de la medida son variados: se legalizan actividades que de cierta manera ocurrían en el mercado informal, se flexibilizan las opciones legales para el traspaso de la vivienda que hasta el 9 de noviembre contaba solamente con la alternativa de la permuta, podrá tener, además, un efecto multiplicador tanto interno como externo, ya que pudiera incentivar la construcción y reparación de los inmuebles con recursos privados, sin la intervención del Estado y ello podría estimular un mayor flujo y redirección de las remesas ya que una porción creciente de las mismas podría estar dirigidas a financiar ese esfuerzo constructor. También se estimularía el surgimiento o crecimiento de oficios y especialidades vinculadas a las transacciones de viviendas como el tasador y el agente de bienes raíces.


Sin embargo, el efecto de las nuevas regulaciones en la solución de la vivienda en Cuba será bien limitado, ya que las modalidades de traspaso autorizadas operarían en un mercado con una oferta bien reducida y una demanda abrumadoramente insatisfecha. Según estimados, la escasez de vivienda supera la cifra de 1 millón de unidades y en este contexto no es descabellado pensar que ante la atracción de obtener recursos financieros en divisas, algunas familias decidan vender su propiedad para irse a vivir con parientes o amigos, incrementando el nivel de hacinamiento existente en los hogares, sobre todo en las áreas urbanas.


La medida adoptada tendría un efecto real sobre la solución de la crisis de vivienda en Cuba si fuera acompañada de todo un esquema económico y administrativo que propicie la construcción masiva de viviendas tanto estatalmente como por medios privados.

domingo, 2 de octubre de 2011

EL DEBER DE EDUCAR

A ella la conozco hace muchos años y es una de las tantas cubanas que vive en la diáspora, abrazada a la nostalgia y a los recuerdos de su tierra lejana. Esa nostalgia y esos recuerdos son las que la impulsan a viajar con frecuencia a la isla. Cada vez que regresa le pido que me cuente sus impresiones sobre lo que vio por allá, que me hable del estado de ánimo que palpó en el pueblo, de cómo estaba la situación económica. Muy cortésmente elude cualquier pronunciamiento sobre la realidad cubana, limitándose a hablarme de su experiencia con la familia y amistades. No obstante, yo sigo insistiendo, olvidando que ella no es una analista, ni una académica.


Sin embargo, algo pasó en el último viaje. No sé si fue que finalmente cedió a mi tozuda insistencia o lo que vio y oyó en Cuba fue de tanto impacto que ayudó a romper su mutismo, lo cierto es que decidió hablar, compartir conmigo sin tapujos sus percepciones de la realidad cubana actual. A continuación un resumen de lo que me comentó:


"¿Qué pienso de lo que vi y oí?. Mi humildísima opinión es que, por lo menos ahora mismo, ahí no está pasando nada, ni se está haciendo nada porque pase. Es complejo explicarte porque, a la par de esa percepción, se tiene la sensación de que la gente, o si prefieres la sociedad, el pueblo, está como a la espera de que pase algo; sabe que está en transición. Eso me pareció al tratar de desenredar la incertidumbre en la que viven. Como era de esperar, todo eso de los lineamientos, los supuestos aportes y asambleas es el mismo cuento de camino de siempre. ¿Cuentapropismo?. Tengo mucha curiosidad por saber si existe un país en el mundo que se haya desarrollado con improvisadas mesitas en las puertas de sus destartaladas casas, vendiendo botellitas de lejía, palitos de tendedera y estropajos caseros. Allá lo único que parece que sostiene por las puntas al país es la biotecnología y el turismo. Más lo primero que lo segundo. Nada de industrias, nada de producción, nada de nada. La verdad es que yo entiendo que nadie quiera poner el muerto y que desde fuera es fácil teorizar y trazar estrategias, pero no sé cómo es que la gente no se ha lanzado a las calles."


"Todo lo que te dije fue lo que percibí y al mismo tiempo pienso que mucho más interesante y novedoso es el aporte de variantes que den luz, que despejen el camino de ese callejón sin salida. Fíjate, una cosa me quedó grabada de mi viaje y en la que reparé con los días...fue que casi todas las personas coincidían más o menos en que, ok, ya sabemos que todo es un desastre y ¿entonces qué?, ¿qué viene después de la crítica?. Y no es que la gente quiera invasiones u otros cocos que le meten. Me parece que la expectativa o lo que esperan es algo así como ir encontrando rutas y claridad en la búsqueda de soluciones. La gente se siente como en un infranqueable laberinto, perdidos, sin brújula. Es posible que, tal y como han vivido por décadas, están esperando que aparezca la varita mágica o la gotica que colme la copa. Lógicamente, hay de todo. Están también los que quisieran la invasión y hasta a quienes no le importe nada. Y de todo eso hay tema. Por cada una de las situaciones que se vive en Cuba hay un tema del que se puede hablar hasta el amanecer. Pero a mí me parece que la machacadera por si sola ya no convence. E intuyo que, al igual que nos planteábamos allá la urgencia de resolver algo más de lo que creíamos resuelto, como la salud y la educación, asimismo pienso que tenemos que encontrar la forma de transparentar la intención de muchas de nuestras críticas y propuestas...transmitir credibilidad...no más de lo mismo."


Hay muchos ángulos de discusión que se pueden derivar de estas reflexiones, pero me quiero concentrar en lo que concierne al papel de los académicos frente a lo que me amiga percibe como la incertidumbre en que vive el pueblo cubano.


Los académicos nos hemos movido entre el diagnóstico, cuestionamiento de las políticas gubernamentales y las propuestas para resolver la “cuestión cubana”. El grado de virulencia de las críticas y el alcance de las propuestas han estado condicionados por el nivel de tolerancia y/o la afinidad ideológica de los interlocutores hacia el régimen.


Tanto críticas como propuestas se han construido teniendo como base nuestro amplio acervo de conocimientos dentro de los respectivos campos del saber y muchas veces las hemos dirigido desde nuestra elevada torre teórica y metodológica con un lenguaje solamente entendible por nuestros pares. No en pocas ocasiones nuestros cuestionamientos, ideas y proyectos quedan divorciados de los intereses y necesidades de lo que deben ser los principales beneficiarios de los mismos: el pueblo. Lo que pasa que ese pueblo, sociedad o gente (como diría mi amiga) vive apresado por esa lucha por sobrevivir en esa cotidianidad asfixiante que no les permite ver más allá de la inmediatez. Qué comer, donde vivir, cómo trasladarse o recrearse y ahora, más recientemente, cuál será la fuente de ingresos, son prioridades tan contundentes que se logran imponer a cualquier pensamiento que no vaya dirigido a resolver esas necesidades apremiantes para cualquier ser humano.


¿Cómo lograr que el pueblo logre ver más allá de su cotidianidad?. Al margen de que los académicos tenemos que ser capaces de generar un producto analítico entendible por las amplias masas, tenemos igualmente de ser capaces de educar: pasar de ser proponentes y críticos a educadores. Tenemos que contribuir a crear una conciencia crítica en la sociedad civil, que les permita entender e interpretar la realidad más allá de la posición de cada individuo y no únicamente desde la vertiente economicista.


Si logramos asumir ese nuevo papel, seremos capaces de trasmitir mayor credibilidad con nuestros mensajes y estaremos ayudando a formar una sociedad civil más activa y conscientemente crítica, factores muy importantes para la Cuba del futuro que queremos construir.

jueves, 4 de agosto de 2011

TEMORES Y EXPECTATIVAS

La prensa puertorriqueña se ha hecho eco recientemente de dos noticias relacionadas con los viajes a Cuba. Una de ellas tuvo como protagonista a Enrique Cruz, Presidente de Impulso al Desarrollo Económico del Oeste, quien apeló a la posible competencia que generaría la apertura del mercado cubano al turismo norteamericano para convocar al Gobierno de Puerto Rico para que apoye el desarrollo turístico del oeste de la isla.


Muchos, como el señor Cruz, han manifestado sus preocupaciones y temores por el impacto que le pudiera provocar a Puerto Rico el acceso de los norteamericanos al mercado turístico cubano, incluso, algunos han mencionado que los impactos pudieran ser devastadores y sus razones no les faltan si tenemos en cuenta el potencial de Cuba y el pobre dinamismo que ha manifestado el sector en Puerto Rico en los últimos 20 años. Pero si analizamos en profundidad ambos modelos de turismo podemos darnos cuenta que los efectos adversos, en términos de la cantidad de turistas norteamericanos que Cuba podría sustraerle a Puerto Rico, no serían de gran envergadura porque ambos modelos son bien diferentes y una de las diferencias es que la Isla del Encanto recibe una población turística que en proporción significativa es cautiva, es decir, que no dejará de venir aunque Cuba sea una opción. Donde yo visualizo el posible mayor impacto negativo es en los paradores que se nutren básicamente del turismo doméstico. Cuba podrá atraer al turista puertorriqueño el cual dejaría de visitar los paradores y con ello asestar un duro golpe a esas hospederías, aquejadas desde hace mucho tiempo por los bajos índices de ocupación de sus habitaciones. Y en este sentido, las preocupaciones del señor Cruz por el desarrollo turístico del oeste de la isla son muy legítimas.


La otra noticia fue el anuncio de la compañía C&T Charters de sus planes de iniciar en octubre vuelos entre San Juan y Cuba con una frecuencia de dos semanales. En estas mismas páginas había manifestado anteriormente que si bien era muy positiva la autorización otorgada al aeropuerto Luis Muñoz Marín de San Juan para desarrollar vuelos hacia Cuba ya que posibilitaría que puertorriqueños amparados en las excepciones existentes puedan moverse entre ambos territorios, no sé si a un costo relativamente inferior pero con ahorro de tiempo, en vuelos contratados con propósitos particulares, ponía en duda la posibilidad de que se puedan desarrollar con rentabilidad vuelos con frecuencia regular por no contarse con un volumen de viajeros suficientes para tal objetivo.


Las medidas liberalizadoras implementadas por el gobierno de Obama permiten ampliar el número de ciudadanos norteamericanos que pueden visitar Cuba pero bajo ciertas condiciones, manteniéndose totalmente restringidos los viajes para propósitos puramente vacacionales. Los más beneficiados con la nueva política del gobierno de Estados Unidos son los cubanos-americanos que si pueden viajar sin restricciones a Cuba, pero con los años, esta comunidad en Puerto Rico ha ido disminuyendo.


Frente a ese escenario, ¿cómo se pueden explicar los planes de C&T Charters?. ¿Será que la compañía se estará posesionando en un mercado que apunta ser promisorio tan pronto se derriben las barreras que impiden el libre flujo de viajeros hacia Cuba?, ¿o habrá equivocado la interpretación del alcance de la política liberalizadora de la administración norteamericana, que la lleve a promocionar viajes no autorizados por la ley, como ya ocurrió con una agencia de viaje que fue amonestada por el Departamento del Tesoro?.


Soy un fiel partidario del levantamiento de todas las restricciones que impiden el libre flujo de viajeros en ambas direcciones, pero mientras esto no ocurra, hay que proteger las concesiones logradas de los posibles abusos que se puedan cometer, porque ello daría argumento a los que en las esferas del poder en Washington quieren revertir lo existente.

lunes, 11 de julio de 2011

EL DERECHO A LA INFORMACION

Parecía un artículo sacado de un medio de prensa no cubano, sin embargo, curiosamente, fue publicado la semana pasada por el Órgano Oficial del Partido Comunista de Cuba.


El trabajo homónimo comienza señalando una de las máximas de toda democracia: ofrecer información "no constituye un favor, sino un derecho del pueblo". Posteriormente arremete contra los funcionarios cuyas prácticas continuamente atentan contra ese derecho al negarse a ofrecer información ya sea amparándose en un falso secretismo, como en mecanismos burocráticos que impiden el acceso de la información a los periodistas.


Sin embargo, a la periodista se le "olvidó" mencionar que otra de las formas de violar el derecho ciudadano a la información es la censura a su publicación, cuando la misma revela verdades que son incómodas para las instancias superiores del poder.


A pesar de ese "olvido", no deja de ser interesante que el Periódico Granma se haga eco de uno de los déficits democráticos que padece el sistema político cubano.

lunes, 25 de abril de 2011

REFLEXIONES POST-CONGRESO

Tres asuntos me llamaron la atención del Sexto Congreso del Partido.

En primer lugar, la aprobación de un documento modificado en más de un 60% en relación al original. No se ha publicado esa nueva versión, por lo que no es posible hacer un análisis de la misma, pero indiscutiblemente la agenda de cambio propuesta en el documento original era insuficiente para un país que no logra estabilizar su crecimiento económico, que está padeciendo de escasez de financiamiento producto del estrangulamiento de su sector externo, particularmente en el renglón de los bienes y de importantes retrocesos en los sectores productivos, que sufre de una descapitalización de la infraestructura física y tecnológica y de un estancamiento y envejecimiento de la población. Un país en esas condiciones no puede garantizar su crecimiento y desarrollo con simples actualizaciones del modelo de acumulación cuya mira es solo alcanzar una mayor eficiencia de la actividad centralizadora del Estado. Lo que se necesita es un nuevo modelo donde se replantee seriamente el papel del Estado y el mercado en la economía.

El segundo asunto fue la elección de las estructuras de dirección del partido. Se había planteado que esa tarea se dejaría para la Conferencia del Partido a celebrarse el 28 de enero del próximo año, quizás como una señal de que las distintas tendencias al interior de la élite política no habían llegado a un consenso de quienes integrarían las máximas instancias del poder. Posiblemente la sorpresiva renuncia de Fidel a la posición de Primer Secretario del Partido a pocas semanas de comenzar el congreso (aunque la colocó retroactivamente al 2006) sirvió para destrabar el impasse, imponiendo a los representantes del inmovilismo en posiciones que les permita gardear a los sectores empecinados en desideologizar la economía. Y esto nos lleva al tercer asunto de interés:

El abrumador control del Buró Político y del Secretariado del Comité Central por parte de la vieja guardia. Nunca pensé que el liderazgo histórico se retiraría en masa, pero albergaba la esperanza de que las máximas instancias del partido (léase Buró Político y Secretariado) se abrieran en mayor número a nuevos rostros, nuevas mentalidades. Lamentablemente no fue así. No es de esperar, por tanto, que esos dirigentes históricos, comprometidos hasta el tuétano con el fracaso del modelo económico, estén dispuestos a llevar los cambios a los límites que el país necesita, y ofrecerán resistencia a todo intento que sea percibido como un abandono de los principios que animó el proyecto revolucionario o que pongan en peligro su proyecto de poder. Y mientras en la cúspide se produzcan esos forcejeos off the record, el país continuará languideciendo.

martes, 15 de marzo de 2011

DOS NUEVAS NOTICIAS

En los últimos 7 días se hicieron dos anuncios que podemos valorarlos positivamente. El primero, fue la decisión del Gobierno Norteamericano de autorizar a ocho nuevos aeropuertos a organizar vuelos charters a Cuba y entre ellos se encuentra el aeropuerto internacional Luis Muñoz Marín de San Juan. Se abre así un enlace directo entre las dos islas, cuyos pueblos comparten afinidades históricas y culturales y respeto y cariño mutuo. Aunque dudo que actualmente se puedan desarrollar con rentabilidad vuelos con frecuencia regular ante la decreciente población de emigrantes cubanos residentes en Puerto Rico, la autorización posibilitaría que viajeros amparados en las excepciones existentes puedan moverse entre ambos territorios a un costo relativamente inferior en vuelos contratados con propósitos particulares.

El segundo anuncio se produjo este pasado lunes 14 de marzo y correspondió a la decisión del Comité de Política Monetaria del Banco Central de Cuba de devaluar en un 8% la tasa de cambio oficial del peso convertible (CUC) con relación al dólar norteamericano y demás divisas, restableciendo la paridad entre el CUC y el dólar. Independientemente de las motivaciones que animaron tal decisión, sin lugar a dudas que uno de los grandes beneficiados con la medida es el pueblo cubano ya que el dólar le rendirá un poco más con el canje. Pero el rendimiento sería mucho mayor si se eliminara el gravamen del 10% aplicado a quien desee comprar en efectivo pesos convertibles con dólares estadounidenses.

viernes, 9 de julio de 2010

LA LIBERACION DE LOS PRESOS POLITICOS CUBANOS

El acuerdo alcanzado para la liberación de los prisioneros políticos que fueron detenidos en 2003 es una acción de la que debemos regocijarnos todos y no solo por el hecho en sí mismo, sino porque se dio como resultado de un diálogo entre un actor social y el gobierno. Sin embargo, antes de tratar de extrapolar conclusiones de este suceso, sobre todo aquellas que pueden señalar de que es un signo de voluntad de cambio por parte del régimen, debemos analizar las circunstancias en que se tomó la decisión.

La misma se logró como resultado de las fuertes presiones que se generaron contra el gobierno cubano por el fallecimiento en prisión del disidente Orlando Zapata, debido a una huelga de hambre en protesta por las condiciones carcelarias en que se tenían a los presos políticos, el tratamiento dado por el gobierno cubano a las manifestaciones de protesta de los disidentes en la isla, en particular Las Damas de Blanco y el deterioro de la salud, con amenaza de muerte, de Guillermo Fariñas, que estuvo en huelga de hambre por 135 días. Estos sucesos generaron diversas expresiones de condena y preocupación provenientes de los más variados sectores ideológicos y políticos que provocaron una de las mayores crisis de imagen exterior del régimen cubano en su historia.

Cuba pudiera haber liberado estos presos desde mucho antes de una forma voluntaria y así haber dado una muestra fehaciente de voluntad de cambio, sin embargo, no lo hizo. Debilitado económica e ideológicamente, el gobierno no podía darse el lujo de tener en su haber otro fallecimiento por las mismas razones, por lo que no tuvo más salida que hacer las concesiones esperadas.

La alta jerarquía de la iglesia católica ha salido de todo este proceso reivindicada como un actor negociador y por lo tanto fortalecida su imagen en la opinión pública nacional e internacional. Cuando el gobierno cubano se acercó a la iglesia para comenzar el diálogo estaba reconociendo (quizás sin proponérselo) a un sector que poco a poco ha ido ganando espacios en la sociedad cubana. Para nadie es un secreto que a raíz de la crisis económica e ideológica en que ha caído la Revolución desde los años 90 los templos católicos han ido recibiendo cada vez más oídos que quieren escuchar un mensaje diferente y que desean encontrar otro referente espiritual.

El papel de España no se puede dejar de pasar por alto. Empeñada en refrendar su política de diálogo con el gobierno de la isla, en contra de la posición común europea, había quedado mal parada a raíz de la muerte de Zapata. Paciente y tenaz, entró de nuevo a jugar en un momento decisivo para evitarle al gobierno cubano un nuevo descalabro, que hubiera constituido otra bofetada a la política española anti aislacionista. En mi opinión, con estas acciones España está dejando claro que quiere jugar un papel en el futuro de Cuba, papel que ya ha estado cimentando a partir de la notable presencia económica de sus empresas en suelo cubano.

Con el acuerdo, Cuba logró desactivar una crisis de imagen y de política exterior y con ello obtuvo un respiro en su atribulada situación. Posiblemente su decisión de liberar a los presos políticos le ofrezca algunos réditos en el futuro, como la apertura de algunas ventanas de cooperación en Europa Occidental y la creación de un ambiente propiciatorio para una política más abierta hacia la isla por parte de los Estados Unidos, en la que uno de los primeros pasos pudiera ser la conversión en ley del proyecto que trata de eliminar las restricciones de los viajes de norteamericanos y dar mayores facilidades para la exportación de productos agropecuarios a la isla. Pero aun queda un asunto espinoso de carácter coyuntural por resolver y es la detención del contratista norteamericano, detenido desde finales del 2009, y contra el cual las autoridades cubanas aun no le ha formulado ningún cargo.

lunes, 6 de julio de 2009

ALGO MAS QUE EFICIENCIA

En una entrevista publicada por el periódico Juventud Rebelde, algunos destacados economistas en Cuba señalaron que la isla necesita "balancear la economía'' y promover la eficiencia y la búsqueda de ingresos externos ante el impacto de la crisis internacional. Uno de ellos fue más enfático y planteó que la eficiencia es una de las "cuestiones medulares'' para amortiguar la crisis.

Estoy totalmente de acuerdo con ellos, ¿pero el crear una cultura de eficiencia es suficiente para sacar del letargo en que se encuentra actualmente la economía cubana?. Si usted tiene un auto cuyo motor puede realizar solamente 10 millas por galón, aunque lo mantenga a una velocidad estándar de 40 millas, no logrará que haga 30 millas por galón, es decir, la ineficiencia del auto no se resolverá con una mayor conciencia del chofer; el problema es que el auto tiene un motor que es ineficiente. Es importante que el chofer adquiera conciencia de cómo manejar más eficientemente su auto, pero la solución definitiva al alto consumo de gasolina es cambiar el auto. A la economía cubana le pasa lo mismo.

Decir o sugerir que las dificultades que está enfrentando hoy en día la economía cubana es debido a la crisis internacional, es minimizar la magnitud de sus problemas acumulados debido a la falta de una voluntad política de los dirigentes de la isla para “coger los toros por los cuernos” y acabar de enrutar al país en la senda del crecimiento y desarrollo autosostenido.

Si bien la economía mostró una recuperación macroeconómica entre 1995 y el 2006, la misma no resolvió los estancamientos de algunos sectores (casi endémicos) como el del sector agropecuario, se han seguido reproduciendo las mismas debilidades estructurales que fueron en su momento las causas endógenas de la crisis que se desató en los 90 y además se han sumado dos problemas de mayúsculas proporciones: un inexorable deterioro de su capital fijo, debido a su continuo uso, a la obsolescencia tecnológica y a la incapacidad de generar una adecuada capacidad de reemplazo y modernización del mismo y un proceso de descapitalización del recurso humano, el cual tiene dos dimensiones: la fuga de capital humano altamente preparado tanto, hacia otros países, para buscar mejores condiciones de vida, como hacia otros trabajos y actividades de menor calificación pero de mayor retribución económica, particularmente en divisas y la otra dimensión es el pobre y desigual acceso a los avances científico – técnicos mundiales y uno de los ejemplos más relevantes son las limitaciones al acceso a la Internet. Este proceso es una de las causales de la baja productividad del recurso laboral cubano. Como consecuencia de todo lo anterior, tenemos hoy en día una economía tan frágil y agotada como estaba en 1990.

Por lo tanto la solución a la fragilidad y deterioro progresivo de la economía cubana no descansa solamente en la existencia de medidas y escenarios coyunturales de índole favorables. La solución pasa por una profunda reforma estructural y sistémica, donde se le dé un espacio protagónico al mercado y se replanteé, por consiguiente, el papel del Estado en la economía.

miércoles, 4 de marzo de 2009

SUSTITUCIONES Y REALINEACION EN LA CUPULA

Finalmente se dio a conocer la anunciada reestructuración del Consejo de Ministros. De acuerdo al objetivo planteado de lograr “una estructura más compacta y funcional, con menor número de organismos de la administración central del Estado y una mejor distribución de las funciones que cumplen” se podía esperar una modificación sustancial de la composición ministerial, sin embargo, lo que se observó fue un mayor énfasis en cambios en las figuras que iban a ocupar distintas instancias de poder dentro de la estructura del gobierno.

En mi opinión, lo más relevante de los cambios producidos fue lo siguiente:

1. La sustitución de Carlos Lage como Secretario del Consejo de Ministro, identificado por algunos como el arquitecto de las tímidas reformas introducidas en los años 90. Aunque para muchos esto constituyó una sorpresa, realmente su salida flotaba en el ambiente ya que desde hacía más de seis meses estaba desaparecido de los espacios noticiosos cubanos. Viendo la Nota Oficial del Consejo de Estado en la que se plantea con claridad que la posición de Secretario del Consejo “no constituye legalmente una instancia con facultades de decisión en materia gubernamental, ni se le atribuye protagonismo alguno en la dirección del Gobierno” es perfectamente comprensible que un hombre de la proyección de Lage, quien se había convertido en la práctica en una especie de Primer Ministro, no podía continuar ejerciendo en un cargo que ahora está devaluado. Si su destitución se debió a que perdió la confianza política de los máximos líderes, ¿por qué mantiene su posición de Vicepresidente del Consejo de Estado?.

2. La sustitución de Felipe Pérez Roque. Al parecer, su remoción también se debió a perdida de la confianza política. De cualquier forma, con su salida se puede mejorar la imagen de la Cancillería cubana, con la presencia de un nuevo Canciller más profesional, más aceptable en los círculos diplomáticos internacionales, menos ideologizado y menos adicto a los “discursos de barricada” como su antecesor.

3. Se incrementó la presencia de los militares en el aparato gubernamental con la promoción de otros dos generales.

4. La composición generacional dentro del Consejo de Ministro se mantuvo prácticamente inalterable.

5. Los cambios han traído caras nuevas al Consejo de Ministro, pero no caras frescas, ya que los sustituyentes provienen de otras instancias o niveles del poder administrativo o de la cúpula partidista.

Pienso que es muy prematuro tratar de encontrar en estas sustituciones alguna clave que permita revelar el carácter de las reformas que podría introducir Raúl Castro en el futuro, si es que realmente hay planteada tal posibilidad. Lo cierto es que los cambios producidos en el Consejo de Ministro es una evidencia más de la decisión de Raúl de ejercer con seriedad su papel de figura máxima del país y de la necesidad que tiene de consolidar su poder, rodeándose de figuras leales que le apoyen en la tarea de implementar su programa de gobierno. En esta sentido, posiblemente veremos más cambios en las distintas instancias administrativas y políticas a lo largo de este año, proceso que pudiera culminar con el anunciado Congreso del Partido Comunista, que debe celebrarse a finales del 2009, donde deberán quedar totalmente conformado los máximos cuerpos de dirección partidista.

martes, 24 de febrero de 2009

EL FUTURO DE CUBA: OPORTUNIDADES Y RETOS EMERGENTES PARA PUERTO RICO

Importantes acontecimientos del 2006 a la fecha sugieren que las relaciones entre Cuba y Estados Unidos podrían estar a punto de dar un trascendental giro. Los cambios en las direcciones de ambos países, pero sobre todo el indetenible andar del reloj de la historia, indican que una mayor apertura económica y la normalización de relaciones entre Cuba y Estados Unidos han dejado de ser escenarios lejanos. Puerto Rico no puede permanecer al margen de los cambios que se avecinan en la hermana isla de Cuba. Vencer 50 años de separación de quién por naturaleza está llamado a ser uno de sus socios económicos más importantes es uno de los grandes retos que enfrenta la sociedad puertorriqueña.

En este sentido, un grupo de economista nos dimos a la tarea de realizar un estudio que pretende identificar aquellas áreas de mayores oportunidades y retos que podrían plantearse para Puerto Rico de una normalización de las relaciones económicas entre Cuba y los Estados Unidos y de una apertura hacia el mercado de la economía cubana. Se trabajó aquellos sectores que entendimos puedan ser de mayor interés para el empresario y gobierno puertorriqueños y sobre los que poseíamos mayor disponibilidad informativa, por lo que el estudio no abarca el universo completo del entramado económico y sectorial cubano. Igualmente, lo trabajamos con una metodología que permita aplicarla a estudios similares para otras economías latinoamericanas y caribeñas.
A continuación les presentamos algunos fragmentos del estudio, el cual se dará a conocer próximamente:
Turismo
El potencial de crecimiento del turismo en Cuba es mucho mayor atendiendo a sus fortalezas que son:
  1. Posee más de 300 playas en la isla principal e islas y cayos adyacentes.
  2. Cuba es una isla con una gran diversidad geográfica. Además de las playas, existen 3 grupos montañosos principales, bosques tropicales y praderas, con distintas atracciones y facilidades para diversos propósitos turísticos. Por ejemplo, el país posee distintas fuentes de aguas termales y minerales, aptas para tratamientos terapéuticos de diversas condiciones de salud, tiene trece Parques Nacionales, 16 reservas ecológicas y once refugios para la fauna, etc.
  3. Posee 4,347 millas de costa, que ofrece un considerable potencial para el yatismo, buceo y deportes acuáticos. En la isla operan 12 marinas con unos 500 atraques y se han identificado 551 sitios ideales para la práctica del buceo. Hay además importantes zonas coralinas, muy solicitadas para la práctica de la fotografía submarina.
  4. Hay una rica herencia arquitectónica, expresada en la existencia de numerosas construcciones de la época colonial y postcolonial preservadas por toda la isla, entre las que podemos mencionar, el Castillo de la Real Fuerza, el Palacio de los Capitanes Generales, el Valle de los Ingenios y las catedrales de La Habana y Santiago de Cuba, entre otros.
  5. Una importante diversidad cultural que el turista puede apreciar a través de las distintas manifestaciones artísticas que se ofrecen en la extensa infraestructura cultural que posee el país compuesta por 266 museos, 61 teatros, 20 casas de la trova, 133 galerías de arte, entre otras.
  6. Posee una amplia infraestructura para el desarrollo de eventos y demás reuniones y actividades internacionales. El centro insignia de dicha infraestructura es el Centro de Convenciones de La Habana, que cuenta con un área de exhibición de 35,000 pies cuadrados que incluye 15 salones habilitados con la tecnología más moderna para el desarrollo de reuniones y eventos de diversa índole. En Cuba se organizan alrededor de 350 congresos y eventos internacionales cada año, incluyendo 20 ferias comerciales de distintos tipos. Por número de eventos el país ocupa la cuarta posición en América Latina y el Caribe y el 38 a escala mundial.
  7. Fuerza de trabajo educada y barata.
No es descartable que la atracción del mercado turístico cubano en los Estados Unidos provoque desvío de turistas norteamericanos de Puerto Rico en los primeros años posteriores al levantamiento del embargo a Cuba dado que ambos destinos son competitivos por el tipo de turismo fundamental que practican (sol, playa y arena). El nivel del impacto y su duración estaría en dependencia de cómo puedan incidir los factores de fortalezas y debilidades presentes en los sectores de ambos países.

Otro reto que podría enfrentar Puerto Rico es en la actividad de los cruceros, pero no en el ámbito de desvío de viajeros, sino como centro de la actividad para la región del Caribe. La existencia en Cuba de bahías y puertos amplios y de gran profundidad podría despertar el interés de algunas líneas de crucero para usar a Cuba como su centro o hub, entrando en competencia con la base de cruceros en San Juan. Las mejores posibilidades la vemos en el puerto de Santiago de Cuba, que por su ubicación, podría cubrir tanto el Caribe occidental como el oriental.
Servicios profesionales

Suponer que el capital humano de Cuba está enteramente preparado para enfrentar los retos de una transformación económica futura acorde a las nuevas tendencias globalizadoras implicaría desconocer una realidad y obviar la necesidad de una inversión tan o más necesaria que la inversión en capital físico.
Entre los principales problemas que confronta el sector de los profesionales cubanos podemos mencionar las siguientes:
  1. Centralización total de los servicios profesionales. Aunque el gobierno cubano ha concedido licencias de trabajo por cuenta propia, esta posibilidad les está negada a los profesionales. No hay oficinas, firmas ni bufetes de profesionales independientes al gobierno cubano. Hay que agregar que miles de profesionales desempeñan labores que requieren una calificación muy inferior a la que poseen y sin ningún incentivo a superarse técnicamente.
  2. Escasez de profesionales con dominio del idioma inglés. El desinterés del Estado por priorizar la enseñanza del inglés, la ausencia de escuelas privadas, la censura televisiva, el pobre acceso al internet y a la literatura y materiales bibliográficos en inglés, y, sobre todo, las escasas relaciones con instituciones educativas y empresas de países de habla inglesa son los principales factores que explican el pobre dominio de este idioma en Cuba. Por el contrario, miles de profesionales cubanos dominan otros idiomas como el ruso, el alemán, el checo, el húngaro y otros idiomas de Europa oriental, países en los que vivieron y cursaron estudios superiores.
  3. Falta de recursos y medios técnicos para desarrollar su profesión. Uno de los grandes problemas de Cuba es el desbalance que existe entre el elevado número de profesionales y los medios técnicos y recursos a su alcance. El acceso a la bibliografía occidental está restringido, a pesar de que desde principios de los 90 se han incorporado a los cursos universitarios más textos de autores occidentales. Son muy pocos los profesionales vinculados a tecnología de punta. Por citar un ejemplo, la tecnología médica de vanguardia está sólo al alcance del personal que labora en instituciones de primera línea como el Hospital Almeijeiras, el Centro Médico Quirúrgico en la Habana y en otros hospitales. Por añadidura, la posibilidad de viajar al extranjero y establecer contactos con profesionales de otros países es privilegio de un reducido grupo de profesionales, sólo de aquéllos que son considerados confiables políticamente.
Puerto Rico cuenta con un sector de servicios moderno, en el que las empresas de capital puertorriqueño (contrariamente a lo que ocurre en la manufactura) tienen un peso preponderante. De la misma forma en que muchos emigrados cubanos han realizado una importante contribución en Puerto Rico en sectores como el comercio, la banca, seguros, publicidad y en múltiples servicios profesionales, una eventual transición en Cuba hacia una economía con un papel preponderante del mercado significará la posibilidad de que firmas puertorriqueñas de servicios establezcan con Cuba lazos beneficiosos para las dos islas.

sábado, 24 de enero de 2009

REFLEXIONES DE UNA REFLEXION

El prolongado silencio de Fidel Castro luego de escribir sus Reflexiones a un promedio de nueve mensuales durante el 2008 había alimentado las especulaciones sobre la posibilidad de que estuviera agonizando. Mucho ayuda al desencadenamiento de los rumores por su salud el hermetismo oficial sobre el tema, que lo han llevado al nivel de “Secreto de Estado” y también los diferentes intereses que muchos (dentro y fuera de la isla) tienen al participar de los mismos: algunos expresan genuina preocupación sobre su situación, otros porque ven en la desaparición física del Comandante la solución de los problemas de Cuba y hay quienes sienten que la única forma de saciar su odio hacia el líder de la Revolución es verlo seis pies bajo tierra.

Lo cierto es que no es la primera vez en los últimos dos años y medio que desaparece del ojo público y vuelve aparecer, como ahora, que publicó de nuevo sus Reflexiones. Y esta secuencia de desaparición-especulaciones-aparición se ha convertido en una especie de juego morboso que, según un buen amigo, es digno de una novela de Stephen King, agregándole elementos pintorescos al buen estilo de Gabriel García Márquez.

Pero por si fuera poco, esta última Reflexión publicada en el periódico Granma el 23 de enero contribuye a echarle más leña al fuego al controversial tema de la vida y muerte de Fidel. En una parte él señaló: “Yo estoy bien, pero insisto, ninguno de ellos (se refiere a los dirigentes del Partido y del Gobierno) debe sentirse comprometido por mis eventuales Reflexiones, mi gravedad o muerte”. Más adelante, agregó una nota bien enigmática: “Recibo información y medito sosegadamente sobre los acontecimientos. Espero no disfrutar de tal privilegio dentro de cuatro años, cuando el primer período presidencial de Obama haya concluido”.

¿Qué quiso decir Fidel con estas palabras?. ¿Acaso será un reconocimiento que su condición médica es irreversible y siente que su tiempo se está agotando?. Si este fuera el caso, sería un reconocimiento valiente de su parte habida cuenta que muchos seres humanos se resisten a aceptar lo inevitable y en el caso particular de él esa renuencia pudo haberse magnificado después de haber burlado la muerte en múltiples ocasiones, en algunas de ellas, con una buena dosis de suerte: no pereció en el asalto al cuartel Moncada, cuando salió de allí fue detenido por un oficial que fue condiscípulo suyo y que en una demostración suprema de valentía se negó cumplir la orden dada por Batista de no dejar con vida a ninguno de los asaltantes al cuartel; posterior al desembarco del Granma salió ileso de la emboscada de Alegría de Pío y del cerco montado por el ejército batistiano a las tropas rebeldes en la primavera de 1958 y además, sobrevivió a los múltiples intentos de asesinatos planificados por la CIA.

Pero más interesantes son estas otras palabras: “He reducido las Reflexiones tal como me había propuesto para el presente año, a fin de no interferir ni estorbar a los compañeros del Partido y el Estado en las decisiones constantes que deben tomar frente a dificultades objetivas derivadas de la crisis económica mundial”. ¿Será acaso una confirmación de otros rumores circulados de que desde su lecho de convaleciente ha interferido en la labor de su hermano al frente del país?.

Bueno, ya he agotado mi cuota de participación en este juego morboso de las especulaciones en torno a la salud de Fidel; a lo que hace y deja de hacer. Creo que es hora de dedicarme a cosas más provechosas.

domingo, 18 de enero de 2009

LA PRENSA, OBAMA Y FIDEL

Es realmente abrumadora la cobertura de prensa sobre Barack Obama, tan abrumadora que por momentos me cansa por lo repetitivo de los análisis y temas que cubre. Se inició desde que él se convirtiera en algo así como un wildcard de la contienda primarista demócrata y se ha intensificado en estos últimos días en víspera de su toma de posesión como Presidente de los Estados Unidos. Y no es para menos: primer afronorteamericano que llega a la presidencia y que con su verbo, manejo de las tribunas y personalidad contagió a millones norteamericanos con la esperanza de que el país marchará por mejores rumbos en el futuro venidero.

De acuerdo a la situación y prioridades existentes en cada territorio, así han sido los temas más enfocados. En Puerto Rico, por ejemplo, la prensa ha trabajado mucho los posibles beneficios que obtendría la isla de los programas de ayuda económica que Obama ha anunciado que implementará; en Miami el énfasis ha sido el análisis de la posible política que él podría seguir con respecto a Cuba.

La unión de las esperanzas surgidas en sectores de la población norteamericana con el enamoramiento de los medios masivos de comunicación ha hecho ya de Obama un ícono de la política norteamericana, aún antes de que enfrente los retos del poder. Y los retos que tiene por delante son colosales: la crisis económica más intensa desde la Gran Depresión de los años 30 del siglo pasado, una nueva erupción en la crisis del Medio Oriente, la situación de Irak y Afganistán y sobre todo el poder satisfacer las expectativas creadas en la masa de votante que lo catapultó a la Casa Blanca. Precisamente, estos retos harán que Obama siga siendo un objetivo preferente de la mass media. No le perderán pie ni pisada. Reportarán y evaluarán todo lo que haga y deje de hacer; lo subirán y lo dejarán caer con mucha frecuencia. Así es la prensa, no puede ser de otra forma.

Lo de Obama me recuerda el tratamiento que la prensa mundial le ha dado a Fidel. No se puede negar que Fidel cautivó a los medios masivos desde aquella famosa entrevista que dio en la Sierra Maestra al periodista Hebert Matthews y publicada en el New York Times el 24 de febrero de 1957. Desde el triunfo de la revolución la prensa lo ha monitoreado constantemente, lo ha seguido por doquier, lo ha evaluado, lo ha ensalzado y lo ha crucificado. Cientos de miles de páginas y horas de transmisiones televisivas y radiales se han empleado para cubrir todo lo que ha acontecido en torno a su figura emblemática. Muchos periodistas y medios de prensa han obtenido buenos ratings por realizar entrevistas del líder de la Revolución Cubana. Fidel ha aportado lo suyo para esa permanente atención a su persona. Más allá de su incuestionable carisma y de sus decisiones políticas, que siempre han sido imanes de atracción para el interés periodístico, él ha sabido manejar y manipular a ciertos medios para enviar mensajes en momentos particulares y también para hacer campañas de relaciones públicas en relación con su imagen.

Ahora que hay muchos rumores sobre el estado de salud de Fidel, que se especula que ha empeorado, que incluso, algunos dicen que murió, me pregunto: ¿cómo tratará la prensa su deceso?. ¿Qué evaluación hará de su vida y obra?. ¿La cobertura de ese suceso será tan abrumadora como la recibida hasta el momento por Obama?.

sábado, 3 de enero de 2009

EL VÍNCULO CRECIMIENTO ECONOMICO-BIENESTAR SOCIAL 50 AÑOS DESPUÉS

En vísperas del 50 aniversario del triunfo de la gesta revolucionaria cubana, el diario Juventud Rebelde interrogó a destacados economistas cubanos sobre el principal logro de la Revolución en su medio siglo de existencia y con unanimidad respondieron, con diferentes expresiones, el colocar el bienestar social como premisa de las transformaciones económicas.

Ciertamente, uno de los grandes logros sociales de la Revolución es haber garantizado libre acceso a la educación y a la salud a la totalidad de la población, pero bienestar social no es solo ofrecer escuelas, hospitales y médicos de forma gratuita. Bienestar social es ante todo una buena calidad de vida que implica tener garantizadas las necesidades básicas de todo ser humano. En Cuba nadie se muere de hambre, pero para “matarla” muchos tienen que apelar casi exclusivamente a las siete libras de arroz mensuales que se ofrecen por la libreta de abastecimientos o comer un mismo tipo de vianda día tras día; en la isla muchas parejas terminan consumando su unión matrimonial en el altar pero no bajo el mismo techo o compartiendo su vida de casados con suegros, tíos o sobrinos por no tener acceso a una vivienda modesta; un joven se puede devanar los sesos un fin de semana buscando alternativas de recreación bien sanas y después que la encuentra tiene que prepararse a una travesía de varias horas por no contar con una transportación adecuada. No estamos hablando de necesidades suntuarias, sino de las más simples que exige cualquier ser humano.

Pero bienestar social es también poder satisfacer esas necesidades con el fruto de tu trabajo y en Cuba esa es una posibilidad que no se garantiza para todos. Ya desde antes de los años 90, cuando el país disfrutaba de una estabilidad económica garantizada por la bondadosa ayuda suministrada por el campo socialista europeo, era visible la diferencia en los niveles de vida entre los diversos sectores poblacionales. Si, por ejemplo, pertenecías a la burocracia estatal, podías tener acceso a determinados bienes y servicios vedados para la inmensa mayoría del pueblo ya sea a través de mecanismos de obtención interna o por vía de los viajes “oficiales” al exterior; si eras una persona vinculada al mercado negro (que siempre ha existido) podías vivir mucho mejor que aquel apegado al trabajo honrado y a los valores y sacrificios espartanos inculcados por la Revolución.

La llamada pirámide social invertida era una realidad incuestionable que se profundizó a partir de las medidas anticrisis adoptadas a partir de 1993, pero en especial con la introducción de la tenencia legal de divisas y con ella el dilema de Hamlet en la vida cotidiana de los cubanos: “tener o no tener divisas”. La respuesta a ese dilema ha impulsado a miles de profesionales a emigrar a trabajos de menor preparación pero mejor remunerados (sobre todo en “chavitos”) que le garantizan una mejoría de su situación económica y la de su familia, emigración que ha provocado una grave crisis laboral en sectores tan estratégicos como la educación.

La causa de que la mayoría de la población cubana aún enfrenten una crisis de su cotidianidad no es solo la tozudez por mantener una política extremadamente igualitaria, que incluso viola la máxima socialista de que cada cual reciba según su trabajo o por apostar a un solo proveedor (el Estado) de bienes y servicios esenciales; la causa también estriba en la fuente del bienestar social: la economía y sus resultados.

Si la economía crece de una forma sostenida y sólida el país contará con suficiente riqueza para poder distribuir e incrementar el bienestar social, si por el contrario, el crecimiento económico no es suficiente o salpicado con problemas, lo que a la larga provoca es que el país termine distribuyendo pobreza. Y esto último es lo que está ocurriendo en la Mayor de las Antillas. Al margen de las estadísticas y metodologías cuestionables de cómo se mide el crecimiento en Cuba, lo cierto es que el mismo tiene lugar con inconsistencias y serias deficiencias estructurales, caracterizadas por ineficiencias en la agricultura, baja oferta y competitividad en las exportaciones, pobre oferta alimentaria e inmobiliaria, entre otras.

Después de 50 años, el vínculo crecimiento económico-bienestar social es débil, problematizado. Hay intención de mejorar el bienestar de la población, pero dicho objetivo es aún una asignatura pendiente de la Revolución.